Reflexología – Automasaje para relajar

La reflexología es un excelente masaje para relajar el cuerpo en general. Si aún no lo has experimentado puede que te digas que masajear los pies por supuesto que relaja los pies pero que beneficie a todo el cuerpo… pues cómo es eso.

Se sabe que los pies son un microcosmos, un perfecto mapa de la totalidad del cuerpo humano; que todos los órganos, las glándulas y las partes del cuerpo se encuentran conectados con el cerebro y la médula espinal por medio de una compleja red de nervios que tiene muchas de sus terminaciones en los pies.

Lo que te quiero proponer hoy son unas ideas para que te hagas tú misma un masaje de reflexología. También puedes pedirle a alguien que te lo haga, la ventaja que tiene esta opción es que te puedes relajar muchísimo más. Además, si tienes problemas en tus rodillas o te cuesta acercar tu pierna a tu tronco seguramente necesitarás de alguien dispuesto a ayudarte y hacerte el masaje.

Como recomendaciones previas será bueno si realizas el automasaje en un momento que puedas estar tranquila y atender sólo a ello (eso de hacerse el masaje mientras se mira la televisión no es algo que recomiende). Puedes ponerte música y aromar el ambiente con un hornillo con esencias o un varita de sándalo.

Puedes también combinarlo con hidroterapia. Sumerge tus pies unos diez minutos en un recipiente con agua tibia con sal marina. Esto hará que los músculos se relajen y el tejido esté más flexible.

Elige el suelo, un sillón o una silla para acomodarte; lo principal es que adoptes una postura general lo más cómoda posible.
Si mientras trabajas en el pie sientes que debes extender tu pierna para descansar tu rodilla de la posición un tanto exigida en la que se encuentra, hazlo tantas veces lo necesites y luego retomas el masaje.

Para hacer el masaje utiliza una crema en muy poca cantidad. Si usas mucha crema o un aceite te resbalarán los dedos y se te dificultará hacer las presiones.

Los pasos que te voy a decir son para relajar los pies y el cuerpo en general. Te daré las indicaciones para el pie izquierdo y luego las inviertes para el derecho.

  • Apoya tu pie izquierdo  sobre tu muslo derecho o sobre la superficie en la que estés sentada. Distribuye una pequeña cantidad de crema en todo el pie con movimientos envolventes. Utiliza las dos manos y haz cinco a seis pasadas.
  • Presiona seis segundos con tu pulgar (el que te quede cómodo) en la zona refleja del plexo solar (zona 18) y luego realiza seis pequeños movimientos circulares en el lugar.
  • Con los dedos pulgar, índice y mayor de tu mano derecha masajea cada dedo del pie. Comienza por el pequeño, desde la base del mismo y recórrelo hasta la punta. Házlo cinco a seis veces y pasa al dedo siguiente y así sucesivamente.
  • Utiliza el pulgar de tu mano derecha para hacer presiones sobre la almohadilla metatarsiana (zonas 9, 13, 14)
  • Con el pulgar izquierdo haz diez movimientos circulares en sentido horario abarcando la parte central de la planta del pie ( esta zona va de la línea del diafragma ala del nervio ciático. Corresponde al abdomen).
  • Con el pulgar de tu mano izquierda realiza presiones a lo largo de la zona refleja de la columna vertebral. Empieza por el talón y llega hasta la punta del dedo gordo. Haz tres veces el recorrido.
  • Utiliza el pulgar de tu mano derecha para hacer presiones por todo el área del talón y luego haz cinco a seis presiones en el centro del talón.
  • Presiona seis segundos con tu pulgar (el que te quede cómodo) en la zona refleja del plexo solar y luego realiza seis pequeños movimientos circulares en el lugar.

Realiza el automasaje diariamente y comprueba los beneficios que trae para tí.

Recursos

  1. Mapa reflexológico: en el siguiente post tienes el mapa de las zonas reflejas del pie. Ir >>

  2. Vídeo: grabé un vídeo con la secuencia completa para el pie izquierdo. Puedes seguir el automasaje paso a paso.

 

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Dolores musculares crónicos – Prevención y tratamiento

¿Te encuentras con dolor desde hace mucho tiempo hasta el punto que ya te has acostumbrado a él? ¿No hallas la manera de aliviarlo? ¿Podría ser tu dolor de causa muscular?

Cuando presionas un PG (punto gatillo) logras aliviar el dolor muscular en tan sólo 90 segundos. Esto puede marcar la diferencia entre vivir en el dolor y recuperar el bienestar en tu vida.

En mi gabinete de quiromasaje recibo mucha gente con dolores musculares crónicos, adquiridos desde meses atrás e incluso años. Muchos debidos a sobrecarga muscular e inadecuado funcionamiento de la mecánica corporal. Por ejemplo: posturas incorrectas adoptadas en el trabajo, en las tareas de la casa, al dormir, en los momentos de ocio, sobreesfuerzos como levantar o arrastrar objetos pesados o como trabajar con los brazos por sobre la cabeza durante mucho tiempo. Otros dolores pueden ser consecuencia de un traumatismo agudo que ha dejado contracturas residuales y PG latentes que se reactivan por sobrecarga muscular.Masajista haciendo masaje en pierna.

He comprobado en estos años de profesión lo importante que es la determinación y la constancia que tiene que tener el paciente para cambiar los patrones posturales que lo llevan a repetir una y otra vez cuadros de tensiones y dolor muscular. Las vidas ocupadas, el tiempo que no alcanza y muchas más de estas afirmaciones que todos decimos o hemos dicho nos aleja del momento presente y no nos permite estar atentos a lo que sucede con nuestro cuerpo y nuestras emociones. Es más, muchas veces lo detectamos pero lo hacemos a un lado para seguir reconfirmando lo atareados que estamos. Más aún, muchas personas se llenan de actividades para no sentir… Todo ello se va acumulando gradualmente en nuestro cuerpo como tensión, dolor y limitaciones físicas, emocionales y mentales. La respiración no es un problema menor en esta situación… Una respiración incorrecta conlleva una deficiente oxigenación y nutrición celular, tensión en los músculos del cuello, en los erectores de la columna, en los intercostales; ascenso de las costillas superiores; debilidad de los músculos abdominales y del suelo pélvico. ¿Te parece poco? La respiración es clave para obtener relajación y vitalidad. Alivia el estrés, baja los pensamientos, disminuye el dolor muscular crónico y aumenta la vitalidad.

Para interrumpir este círculo vicioso es necesario iniciar cuidados que corten la retroalimentación. Cuando viene un paciente por primera vez a mi gabinete, me cuenta sobre su estado físico, sus dolores y me describe qué actividades hace cotidianamente, hacemos unas tests de movimiento y de palpación y luego establecemos un plan de sesiones de masaje que incluye la técnica neuromuscular (PG) y ejercicios correctivos y automasaje para realizar diariamente en casa. Este conjunto de acciones logran en poco tiempo aliviar y/o poner fin a muchos de los dolores. El plan de cuidado en casa abarca ejercicios de estiramiento, de movilización y tonificación, ejercicios respiratorios y automasaje de PG activos.

Esta manera de abordar los dolores musculoesqueléticos resulta una solución simple a un problema desgastante, que desanima y que para muchas personas llega a presentarse como insalvable. Además resuelve sin entrar en el círculo vicioso de la ingesta de analgésicos.

No te quedes en el dolor. Si sufres de dolor muscular crónico tienes en tus manos la solución. Prueba a presionar un PG, en menos de 2 minutos descubirás la diferencia. Te recomiendo leer el post Cervicalgia, en los comentarios encontrarás indicaciones para el automasaje de los ECOM. También en Pseudociática y ¡Me duele todo! hay información que te será útil. Además tus comentarios son bienvenidos, escríbenos tus dudas y tus experiencias.

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Ultrasonidos

El ultrasonido es una energía que proviene de vibraciones mecánicas que se propagan longitudinalmente en un medio elástico. Un tratamiento con ultrasonido empleará estas vibraciones sonoras no audibles con fines terapéuticos y estéticos.

Un equipo de ultrasonido consta de un generador de corriente alterna de alta frecuencia conectado a un cristal piezoeléctrico ubicado en el cabezal del manípulo. Emite ondas de sonido longitudinales mayores a 16.000Hz (no audibles por el oído humano) generadas por vibraciones mecánicas en un medio elástico.

Cuando se aplica presión a un elemento piezoeléctrico (una pastilla de cristal de cuarzo o cerámico), éste presenta cargas eléctricas en su superficie producidas por compresiones y dilataciones mecánicas. Este efecto es reversible ya que el cristal se comprime y dilata con la frecuencia con que se invierten los polos. El Ultrasonidos en estética y fisisoterapia.efecto se presenta en el tejido óseo, fibras de colágeno y proteínas corporales.

Las ondas ultrasónicas penetran en los tejidos de una forma inversamente proporcional a la frecuencia, siendo menor la profundidad alcanzada cuando mayor es la frecuencia. La absorción, refracción, reflexión y dispersión de la onda sónica se deben tener siempre en cuenta. Los tejidos con un alto contenido en agua absorberán mejor las ondas que los tejidos no hidratados.

Los efectos del ultrasonido están en relación con el tipo de energía que generan:

Si la emisión es continua produce un efecto térmico. La energía ultrasónica absorbida provoca fricciones entre las moléculas, elevando la temperatura de los tejidos; esto provoca aumento del metabolismo, vasodilatación y cambios en las características del colágeno. El calor se genera principalmente en la zona de interfase de dos tejidos. La interfase más importante es la que se encuentra entre el periostio y la superficie externa del hueso, entre las cuales hay una pequeña capa de aire. Es una zona delicada ya que allí el calor no se disipa con facilidad y se corre el riesgo de quemar el periostio. El efecto térmico favorece la cicatrización, la regeneración celular y la extensibilidad y relajación del tejido. Cuando la emisión es pulsada produce un efecto mecánico al generar sucesivas compresiones y descompresiones realizando un micromasaje celular. Este tipo de energía tiene efectos positivos sobre la inflamación, el dolor y el edema.

Como el sonido precisa siempre de un medio para su transmisión y el aire resulta ser un mal conductor para ello, existen diferentes modalidades de aplicación que facilitan la adecuada transferencia:

  • Directa: se debe utilizar una sustancia de contacto entre el cabezal y la piel, pudiendo aplicarse un gel, un aceite o una pomada.
  • Subacuática: permite la aplicación a distancia, es adecuado para tratar zonas irregulares y áreas dolorosas. Se sumerge en el agua la zona corporal a tratar y se sitúa el cabezal dentro del agua a 2 o 3 cm de distancia de la zona diana, manteniéndolo en movimiento.
  • Mixta: se emplea en regiones cóncavas o que no puedan ser tratadas mediante el método subacuático. Se interpone un globo de látex o plástico lleno de agua desgasificada, que se adapte a la zona. Se coloca gel de contacto entre el cabezal y el globo y entre este y la piel para completar el acoplamiento.

La dosis o energía a aplicar es muy importante ya que determinará el tipo de tratamiento. Se debe tener en cuenta la intensidad de la onda, la superficie de irradiación y el tiempo de irradiación. No es lo mismo irradiar una zona con intensidad baja y un tiempo prolongado que hacerlo a alta intensidad y en poco tiempo.

La frecuencia y la modalidad de la onda también son importantes. Una frecuencia de 3 MHz aporta más energía que una de 1MHz; como actúa a poca profundidad sus efectos se transmiten en el tejido subcutáneo y facial superficial. Esta característica la hace adecuada para el trabajo estético. La frecuencia de 1 MHz se utiliza en el campo de la fisioterapia porque actúa a mayor profundidad focalizando sus efectos en planos musculares.

También se utiliza la energía ultrasónica para incoporar sustancias a través de la piel. Esta técnica se llama sonoforesis y consiste en introducir moléculas completas que una vez en el interior se desdoblan en los tejidos diana por medio de procesos químicos naturales.

Resumiendo podemos decir que las principales acciones del ultrasonido en el tejido humano vivo son:

  • Acción hiperemiante: conduce a la vasodilatación, contribuyendo así a la mejor irrigación de la zona irradiada.
  • Acción espasmolítica: actúa por aumento de vasodilatación en espasmos vasculares y sobre los filetes nerviosos del sistema neurovegetativo inhibiendo el sistema predominante.
  • Acción anti-edematosa: por aumento de la irrigación sanguínea y por la dilatación de las vías linfáticas permite una mejor resolución de los edemas, también se produce una intensificación de la actividad celular local y un aumento de la permeabilidad de las membranas celulares.
  • Acción analgésica: por una parte, actúa sobre los filetes nerviosos responsables del tonismo muscular y por otro, facilita la eliminación de los irritantes tisulares.

El ultrasonido está indicado para:

  • Adiposidad localizada
  • Celulitis
  • Reabsorción de edemas postquirúrgicos y traumáticos
  • Hematomas post-lipoaspiración
  • Hidrolipoclasia
  • Procesos fibróticos
  • Estrías
  • Acné vulgar
  • Debilidad capilar
  • Cicatrices
  • Adherencias post-quirúrgicas
  • Edemas post-implantes
  • Telangiectasias
  • Neuritis y neuralgias
  • Sinusitis
  • Tendinitis superficiales

Está contraindicado para pacientes con marcapasos, con cardiopatías, con cáncer; para embarazadas; para tratamientos del globo ocular, infecciones, tromboflebitis y várices, zona lumbar en el período menstrual, pérdida de sensiblidad. No se debe aplicar sobre heridas abiertas, corazón, implantes metálicos, placas epifisiarias.

Bibliografía:

– Fisioterapeutas. Servicio de Salud de Castilla y León, Vol. IV, Juan Carlos León, Diana Gálvez y Miguel Arcas, Editorial Mad

– Manual US3, CEC

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Autobservación corporal

El hábito de “observar” el cuerpo es la primer lección a aprender para descubrir cómo se encuentran nuestro cuerpo y nuestras emociones.

El ejercicio que te sugiero tiene como objetivo principal que pongas atención a tu cuerpo y hagas un autodiagnóstico de su estado; sencillamente observar, sin querer modificar nada. Posiblemente la tendencia de tu mente será ordenarte reacomodar la posición de tu cuerpo, por ejemplo, cuando descubras diferencias entre un lado y otro o simplemente porque tu mente racional así lo cree y está tan habituada a darte órdenes que muchas veces poco tienen que ver con la espontaneidad y con lo que tu cuerpo necesita. Si esto sucede prosigue con la observación y si aún así te surge la necesidad de modificar tu postura intenta descubrir si ese reacomodamiento es espontáneo.Ejercicio de relajación y autobservación recostada.

Este ejercicio puedes realizarlo tantas veces lo desees para chequear cómo está tu cuerpo cuando amaneces o por las noches antes de acostarte o en cualquier momento del día. Además es muy útil como paso previo a algún ejercicio físico o cualquier actividad y también como recurso para cuando te sientes estresado, nervioso, con dolor físico, con cansancio, etc. Lo que se busca es tener conciencia de las tensiones corporales y emocionales que posiblemente se te pasen por alto cuando estás realizando tus actividades diarias.

El tiempo de duración del ejercicio dependerá de tí. Unos cinco minutos puede estar bien. Lo mejor es que lo realices sin urgencia y si te sientes a gusto puedes extenderlo a 10 o 15 minutos, haciendo la revisión de tu cuerpo de manera lenta y detallada. Sin embargo no está nada mal que recurras a este ejercicio cuando tengas que acudir a un examen, una reunión o cualquier situación que te produzca cierta tensión y necesites estar tranquilo. En estos casos, realizas tu autobservación en donde te encuentres (en el bus, antes de bajar del coche, en la sala de espera…). Realiza un “escaneado corporal” rápido pero consciente que te permita estar más centrado en tí, equilibrarte.

En resumen, la autobservación de tu cuerpo te ayudará a:

  • Aumentar la conciencia de tí mismo
  • Relajar tu musculatura
  • Descubrir y liberar emociones
  • Calmar la mente

Instrucciones:

  1. Recuéstate sobre tus espaldas, en el suelo (procura colocar una colchoneta o una manta). Separa cómodamente las piernas y coloca los brazos sobre el suelo, paralelos al tronco. Mi sugerencia es que estés con ropa cómoda y descalzo para evitar distracciones en caso de que tengas molestias con la vestimenta.
  2. Cierra los ojos y  has un recorrido de pies a cabeza verificando las partes del cuerpo que están en contacto con el suelo. Presta atención al apoyo de tus talones, de las pantorrillas, la parte posterior de las rodillas, las articulaciones de las caderas, la columna, los omóplatos, los hombros, codos y muñecas, la cabeza. Compara un lado con otro. Es posible que descubras diferencias entre ambos lados. Ahora haz el recorrido a la inversa.
  3. Vuelve a hacer un recorrido ida vuelta, ahora descubriendo otras sensaciones. Si sientes más pesada alguna parte del cuerpo, si encuentras tensión, si la posición de la pierna o el brazo es diferente al otro, etc.
  4.  Cuando hayas terminado los pasos 2 y 3 simplemente abre los ojos y ve recuperando la conexión con tu alrededor. Levántate lentamente.

Hay alguna serie de preguntas que pueden serte de ayuda para tu observación

  • ¿Encuentro diferencias entre el lado derecho y el izquierdo? ¿En qué partes?
  • ¿Tocan el suelo todas las vértebras lumbares? ¿En cuál se ejerce más presión?
  • ¿Sobre cuál de las vértebras dorsales se ejerce mayor presión?
  • ¿Tocan el suelo las vértebras cervicales? ¿Cómo es el arco de la columna cervical? ¿El mentón está cerca o lejos del pecho?
  • ¿Cómo es mi respiración? ¿El aire se acumula en el pecho, en el abdomen?
  • ¿Hay sensaciones en el plexo solar (boca del estómago)? (Muchas personas suelen sentir dolor, tensión, opresión)

Las preguntas y el tiempo de duración del ejercicio es a modo orientativo, en la medida que repitas el ejercicio encontrarás la forma adecuada para tí.

Bibliografía:

– Autoconciencia por el movimiento – ejercicios fáciles para mejorar tu postura, visión, imaginación y desarrollo, Moshé Feldenkrais, Ed. Paidós

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Tensegridad y cuerpo humano

¿Has escuchado alguna vez la palabra tensegridad? ¿Sabes qué significa y qué tiene que ver con el cuerpo humano? Intentaré explicar de manera sencilla y amena este apasionante tema.

El término tensegridad fue acuñado por el diseñador Richard Fuller mientras trabajaba sobre las estructuras concebidas por su alumno, el artista Kenneth Snelson. Este vocablo resulta de las palabras tensión e integridad, y define a una estructura formada por elementos compresivos y por una red tensional continua. En las estructuras tensegríticas los componentes comprimidos (rígidos) “flotan” sin tocarse, en la red continua que forman los componentes traccionados (elásticos).

Ejemplo de estructuras tensegríticas son:

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 Torre de agujas. Kenneth Snelson  omModelo de tensegridad con icosaedro. Levin.
Torre de Agujas – escultura de Kenneth Snelson. Basada en el principo de tensegridad. Representación del modelo de tensegridad basado en un icosaedro, descrito por Levin.

Todas las estructuras del universo, para mantenerse íntegras, dependen de un adecuado equilibrio entre tensión y compresión; una lámpara que cuelga, una silla en el suelo, un muro de ladrillos, los sistemas naturales como los átomos de carbono, las moléculas de agua, las células, los tejidos humanos…

El cuerpo humano y la tensegridad

Desde la Antigüedad el hombre ha estado en la búsqueda de leyes científicas que expliquen el movimiento del cuerpo humano y la acción que ejercen sobre él las fuerzas externas e internas. Pasada la mitad del siglo XX entra en escena la Biomecánica como disciplina científica, basada principalmente en el modelo clásico o newtoniano. Sin embargo, desde hace décadas van surgiendo investigadores que cuestionan las nociones tradicionales y proponen el modelo de tensegridad.

La concepción clásica se basa en el modelo compresivo discontinuo el cual considera que el esqueleto es el soporte principal y se mantiene unido por compresión mientras que las partes blandas se encuentran suspendidas o actuando como compresores locales. Según este modelo si se aplica carga en un punto las fuerzas se distribuirán localmente.

En el modelo tensegrítico del cuerpo humano los huesos son los componentes comprimidos y la miofascia conforma la red de componentes traccionados. Los huesos se consideran espaciadores que empujan hacia afuera, hacia las partes blandas, y la tensión de la fascia es la que determina el equilibrio de la estructura. En este sistema integral si se aplica en algún punto una carga externa o si se la estira, la estructura completa se modifica. El sencillo modelo de tensegridad propuesto por Levin puede ayudarnos a comprender más aún. Esta estructura consta de seis palos unidos por una cuerda en tensión. Como el sistema actúa como un todo, si se produce una tensión en una parte de la estructura las demás partes se tensarán de manera uniforme.

Conocer estos modelos es de suma importancia para los profesionales de las terapias manuales, ya que cada terapia se basa en algún modelo para entender los procesos que ocurren durante el tratamiento. Un masaje basado en el modelo de tensegridad permite armar un mapa de las conexiones en esta única red fascial que conforma el cuerpo. Establecer esta comunicación a lo largo del tejido posibilita que el trabajo realizado en un área del cuerpo se transfiera a otra. Este enfoque global optimiza el tratamiento y facilita resultados de larga duración.

Bibliografía:

– Vías anatómicas, Thomas Myers, Ed. Elsevier
– Inducción miofascial, Andrzej Pilat, Ed. McGraw-Hill
– Osteopatía, Jon parsons y Nicholas Marcer, Ed. Elsevier

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