Alineación y postura corporal

Un cuerpo balanceado, ligero, fluido es un cuerpo libre de dolor y de estrés crónico. Es un cuerpo que funciona eficientemente con el mínimo de tensión y de consumo energético.

Tal vez ya te has dicho ¡quiero ese cuerpo! ¿¡Dónde se compra!? Pues bien, te tengo buenas noticias, por medio de la observación y el control consciente cualquier ser humano puede lograrlo (o al menos mejorarlo y aliviarlo, que no es poca cosa). Según Feldenkrais, para lograr una buena postura lo que necesitas es tener una imagen clara de las partes de tu cuerpo, tener dominio coordinado de los músculos y utilizar hábilmente el mecanismo para proyectar pautas de acción.

Dice I. Rolf que muchas enfermedades crónicas comienzan como perturbaciones funcionales, “algo físico o emocional obstaculiza la circulación de los fluidos corporales o de la energía corporal hacia tal o cual órgano, el cual lentamente se deteriora, es incapaz de mantener su actividad y deja de funcionar. Entonces algún otro órgano intenta compensarlo, pero su carga es demasiado pesada para que pueda afrontar el trabajo extra y, por último, el órgano compensador también renuncia a ello.”

Órganos, articulaciones, músculos, fascia… Nuestro cuerpo, todos sus sistemas, están en constante “diálogo” con la gravedad. Esta nos acompaña durante toda nuestra existencia y representa el gran desafío: o nos dejamos vencer permitiendo que nos comprima o la “abrazamos” como a una buena amiga para que se transforme en nuestra aliada.

Existe un patrón estructural vertical y simétrico para el cuerpo humano, el cual podemos tomar como referencia para nuestra observación de partida. Para que el cuerpo quede libre de tensiones debe haber una alineación vertical de sus segmentos, sin que exista alguna rotación o inclinación. En la imagen a continuación hay cuatro vistas laterales, en la que la figura A corresponde a la postura ideal y las otras tres son ejemplos de posturas incorrectas:

Figuras humanas con diferentes alianeamientos de columna vertebral.

La figura A corresponde a una columna que está en perfecta alineación: las curvas y los segmentos corporales se encuentran en equilibrio. La línea vertical punteada marca la alineación correcta de los diferentes segmentos: comienza por delante del tobillo y sigue por el centro de la rodilla, el trocánter mayor, la articulación glenohumeral (hombro) y la oreja.

Teniendo como referencia esta línea podemos ver que:

En la figura B la columna lumbar está “hundida”. Las vértebras se encuentran desplazadas anteriormente y el abdomen se adelanta haciéndose prominente, la pelvis está en anteversión, existe una posterización de las vértebras dorsales dando el aspecto de joroba y un adelantamiento de la cabeza con hiperextensión de la columna cervical.

La figura C presenta una columna lumbar y dorsal con sus curvaturas naturales reducidas, quedando rectificada el área lumbar. También vemos el adelantamiento del tórax, el sacro desplazado hacia adelante y la pelvis en retroversión.

En la figura D observamos una inclinación general del cuerpo hacia adelante. La pelvis se encuentra en retroversión marcada, las vértebras lumbares están levemente desplazadas hacia adelante al igual que el tórax y hay una marcada protrusión de cabeza.

Es importante aclarar que, si bien hay un modelo de alineamiento corporal, la postura de cada persona tiene características que le son propias y está determinada por factores como el tono y el trofismo muscular, el estado de los ligamentos, los contornos óseos, etc, así como por la madurez y el estado emocional. Es más, según Feldenkrais: “la postura correcta es cosa de aprendizaje y desarrollo emocional. No se adquiere por simple ejercicio ni por repetir el acto o actitud pretendidos”. Comprender la relación entre las emociones, el pensamiento y la acción corporal es fundamental.

Bibliografía:

– Autoconciencia por el movimiento – ejercicios fáciles para mejorar tu postura, visión, imaginación y desarrollo, Moshé Feldenkrais, Ed. Paidós
–  La integración de las estructuras del cuerpo humano, Ida P. Rolf, Ed. Urano

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Alineación y postura corporal por Andrea Saracco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 Unported.

Dime como te sientas y te diré como te encuentras – Postura corporal

Entre los cambios que experimentó el ser humano en su evolución hacia la posición bípeda, se encuentra la elevación de la cabeza por encima del cuerpo, ampliando su horizonte visual y liberando a las extremidades superiores permitiéndoles una mayor amplitud y variedad de movimientos.

Este “logro evolutivo”se encuentra constantemente amenazado por nuestros continuos  malos hábitos posturales. Cotidianamente estamos creando desequilibrios funcionales que con el tiempo nos resultan  cómodos y naturales (“lo cómodo vence a lo correcto”). La mayoría de las actividades diarias requieren que

radiografia de perfil del torax, cuello y cabeza

La prologanda posición sedente es una actividad traumática para el sistema fascial. Las consecuencias del desequilibrio corporal se manifiestan en diferentes patologías, que afectan el eficiente comportamiento del aparato locomotor.

nuestros brazos se sitúen por delante del cuerpo, comportamiento que afecta a la musculatura cervical y zonas adyacentes; poco a poco vamos creando el hábito de proyectar la cabeza hacia adelante (posición protruida) fijando un patrón de comportamiento inadecuado.

Observa una situación más que común: es posible que después de un tiempo de estar sentado en una silla, tu tronco se vaya inclinando hacia adelante, con lo cual la posición de toda la columna se modifica: se aplana la curvatura natural (lordosis) de la zona lumbar, aumenta la “joroba” de la espalda (cifosis torácica) y la cabeza se va moviendo hacia abajo. Claro, para seguir trabajando en esta posición debes restablecer el campo visual (ahora reducido) y en vez de reacomodar el cuerpo o el asiento o mobiliario, es posible que eleves la cabeza hasta recuperar el plano horizontal adecuado. Desde el punto de vista correctivo, este movimiento compensador tan automático que haces provoca lo que se llama protrusión de la cabeza. Desde el punto de vista biomecánico lo que se consigue al protruir la cabeza es que la columna cervical se flexione en su parte inferior (C3-D1) y se extienda en su parte superior (C0-C3).

El centro de la lordosis normal en la zona cervical se encuentra en C4-C5 y en posición protruida se desplaza a C1-C2.

Este proceso de transformación de la postura ocurre de forma lenta y progresiva, a lo largo de los años e influye negativamente, en un principio, en la mecánica muscular y posteriormente en la articular. Por supuesto que no estará ausente el dolor, gran mensajero de nuestros desarreglos… tal  vez sea tiempo de escucharlo…

A continuación te escribo la larga lista de transformaciones:
– reducción de la movilidad a nivel cervicodorsal: rotaciones, inclinaciones
– aumento de fibras colágenas
– acumulación de grasa debida a la hipomovilidad
– tensión y retracción de los músculos suboccipitales y excesivo estiramiento de los músculos anteriores del cuello
– cambios en la tensión de la duramadre
– presión sobre los nervios occipitales: puede desarrollarse dolor de cabeza
– cambios degenerativos en los espacios intrarticulares
disfunción de la masticación
– hombros rotados hacia adelante, acortamiento de músculos pectorales
– incremento de la cifosis torácica
– aumento de la actividad de la musculatura accesoria de la respiración, obstrucción de las vías respiratorias
– cambios en la morfología craneofacial

> MÁS INFORMACIÓN: La evolución del dolor , Marcha nórdica

 

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Síndrome del ordenador – Postura corporal correcta

Sigamos profundizando en la postura corporal adecuada que debemos adoptar. Hoy veremos con precisión la manera en que hemos de colocar nuestro cuerpo para evitar someter a nuestro cuerpo a sobre esfuerzos.

Cuando sometes a un tejido a un sobreesfuerzo  repetido se generan lesiones que afectan al sistema musculoesquelético y al nervioso periférico que evolucionan de lesiones agudas a crónicas. A nivel interno ocurren “microlesiones con liberación de sustancias irritantes que causan inflamación, dolor, contracturas musculares, edemas, isquemia local”. En etapas más avanzadas y sin tratamiento aparecen fibrosis, retracciones y dolor crónico. Repasemos entonces la postura corporal adecuada que debemos adoptar: tus brazos deben permanecer verticales, los codos cerca del cuerpo y flexionados a 90º o en ligera extensión. No teclees con ellos apoyados en la silla. Las muñecas y manos relajadas.
El tronco erguido verticalmente o levemente hacia atrás. Las zonas lumbar y dorsal bajas tienen que estar apoyadas en el respaldo de la silla. El cuello y la cabeza en ligera flexión. Es importante que toda la postura sea erguida pero no tensa ni rígida. Los muslos horizontales o con moderada inclinación hacia abajo, sin tocar la parte inferior de la mesa. Las rodillas flexionadas a 100 grados aproximadamente. Los pies apoyados en el suelo o en un soporte adicional.

ordenador

Te voy a pasar las instrucciones necesarias para que coloques tu ordenador de manera óptima para tu salud. Si hablamos de un ordenador fijo:
la altura de la mesa de trabajo está en relación con tu estatura. Si tu talla es de 1,50m gradúa la altura a 58cm, si mides 1,70m con 63 cm estará bien. Para 1,85m la altura de la mesa será de 70cm. Si la mesa tiene patas fijas (situación más común), es con la silla que deberás hacer estos ajustes. El tamaño de la superficie tiene que ser suficiente para que quepan monitor, teclado, ratón y útiles de sobremesa. No debe haber un cajón debajo de la mesa puesto que aumenta el grosor de la misma e impide que ubiques cómodamente las extremidades inferiores.

La altura correcta del monitor es fundamental para la vista, el cuello y el tronco. Lo adecuado es que el borde superior del monitor esté a igual altura que tus ojos o unos pocos centímetros menos. De este modo, al mirar la pantalla tendrás un ángulo visual entre -20 y -30 aproximadamente. La distancia entre monitor y ojos debería ser de 50 a 70 cm. Calcula más o menos una brazada. Otros detalles a tener en cuenta son: cómo está regulado el brillo y el contraste de la pantalla, y utilizar un tamaño de letra para escribir que no te obligue a forzar la vista.

Lo correcto es que el teclado esté en la superficie de la mesa, si está sobre una retráctil es necesario que ésta sea delgada para que no roce los muslos. Te recomiendo que inclines el teclado con los apoyos posteriores de modo que las muñecas estén en posición neutra. Existen en el mercado unas almohadillas para apoyar las muñecas que pueden resultarte de utilidad para cuando no estás tecleando ya que si las apoyas mientras lo haces pierdes movilidad y sobrecargas a los dedos. Cuando tengas largas interrupciones de tecleo mejor descansa tus manos sobre los muslos.

En cuanto al ratón es fundamental que comparta la misma altura y profundidad que el teclado. Cógelo con mano suave y descansa sobre tus muslos cuando no lo utilices. Como sugerencia te digo que elijas trabajar con las teclas rápidas (CTRL, MAYUSC, ALT con letras) en vez de pulsar con el ratón. Es menos fatigoso.
El escáner, la grabadora de cd externa, la impresora etc, si están en la misma mesa que el ordenador tienen un fácil acceso pero algunas personas dicen que prefieren colocarlas alejadas porque les permite levantarse y relajar la postura. Es bueno que incorpores el uso del atril portapapeles. Las recomendaciones son similares a las del monitor. Colócalo al lado y a igual altura.

Analicemos ahora la iluminación correcta: para evitar los reflejos sobre la pantalla, la luz debe estar de lado, paralela a la misma. La luz fluorescente es la menos aconsejada ya que emite parpadeos. Se recomiendan la de bombilla o la halógena. La mayoría de los síndromes oculares, conjuntivitis, irritación y visión borrosa tienen su origen en una elección inadecuada de la luz tanto de la pantalla como la ambiental.
Es conveniente que la silla de trabajo te permita graduar la altura del asiento con respecto al piso y del espaldar con respecto a tu zona lumbar.

Si tienes un ordenador portátil recuerda lo que vimos en el artículo anterior sobre la dificultad que acarrea a la hora de una postura adecuada puesto que ratón, teclado y pantalla forman una unidad inseparable. Si dispones solamente de un portátil y no tienes la posibilidad de tener uno fijo,cuando debas trabajar por horas te recomiendo que utilices un ratón y un teclado adicionales. También es posible conectar el portátil a un monitor externo. Las mayores molestias se dan en cuello y hombros ya que te exige inclinar el cuello hasta 50º (30º más que con el fijo). Esta flexión mantenida comienza a fatigar tu musculatura a la media hora de empezar a trabajar. Olvídate de adoptar esas posiciones tan “fantásticas” que muestran los folletos y anuncios: recostado en un sofá o en la cama, acostado boca abajo en el suelo o sentado con el teclado sobre las piernas. Si lo deseas haz las pruebas prestando atención a cómo responde tu cuerpo al cabo de 20 minutos de trabajo y te darás cuenta lo insanas que son dichas posturas para trabajar.
Al momento de transportar el portátil también someterás a tu cuerpo a un sobreesfuerzo así que elige un buen maletín y evita sobrecargarlo con documentos, libros o agendas.

Creo que con estos tres artículos sobre síndrome del ordenador tienes suficiente información para aplicarla de manera práctica en tu día a día.

> MÁS INFORMACIÓN: Síndrome del ordenador – algias , Pseudociática

> Humor en LA VIÑETA: nuevo teclado para ordenador