Lumbalgia

No es la primera ni será la última que escriba sobre la “lucha” que debe afrontar diariamente el cuerpo ante la gravedad. Afortunadamente contamos con un maravilloso sistema con tensegridad (tejidos blandos y huesos) que constantemente responde a las demandas de tensiones adaptándose y compensando, sin embargo muchas veces los límites elásticos son sobrepasados ocasionando lesiones, modificaciones funcionales y estructurales del sistema músculo esquelético.

Sucesos inesperados y bruscos como accidentes, movimientos incorrectos o exagerados en el deporte o en cualquier tipo de actividad física, o la acumulación de sucesos menores pero reiterados producen disfunciones a nivel local y general del cuerpo.

Veamos por ejemplo, una zona que frecuentemente está expuesta a sobrecargas: la espalda baja. Según las estadísticas, el dolor lumbar suele afectar al 80% de la población activa.

En su libro Epidemiology of spinal disorders, Andersson asocia a la lumbalgia las siguientes causas:

Si la columna vertebral presenta acortamiento, hipertonía o debilidad en los músculos, puntos gatillo o activación descoordinada de los músculos  le será más difícil afrontar las demandas de tensión con éxito y en consecuencia se produce lo que se llama fallo de adaptación. Por ello es muy importante que los músculos extensores de la espalda sean resistentes y flexibles para proporcionar el soporte adecuado a las articulaciones y tener más posibilidades de que un movimiento incorrecto o excesivo no produzca lumbalgia.

Veamos unos ejemplos…

1- A la hora de levantar un objeto ¿cómo lo haces?

Mujer levantando incorrectamente una caja desde el suelo.

Levantamiento de peso INCORRECTO

Mujer levantando correctamente una caja desde el suelo.

Levantamiento de peso CORRECTO

Muy pero muy frecuente es que lo hagamos incorrectamente ¿no crees? Flexionar las piernas, pegar el objeto al cuerpo y elevarse con la fuerza de los miembros inferiores son fundamentales para reducir la fuerza de compresión sobre la columna lumbar.  Las tareas repetitivas en flexión y el levantamiento de peso gradualmente van dando paso al encorvamiento, a la disminución de la estabilidad postural y al aumento de la fatiga local.

Chaitow (ver bibliografía) cita a Liebenson quien nos dice: “El mecanismo principal de la lesión no es tanto la carga excesiva sino el movimiento exagerado”. Cuanto más débiles estén los músculos extensores de la espalda mayor será la posibilidad de padecer lumbalgia.

2- Cuando estás en postura sentada ¿cómo está tu espalda?

Hombre en postura sedente correcta e incorrecta respectivamente.

Postura sedente CORRECTA/INCORRECTA

Si empezaste sentada como en la figura primera, muy pero muy posible es que te hayas ido deslizando y quedado como en la postura de la segunda imagen. El aplanamiento de la lordosis lumbar acarrea consecuencias negativas en la mecánica de los discos intervertebrales. Los compartimentos posteriores se abren permitiendo el desplazamiento del núcleo pulposo hacia atrás y además se elongan en exceso las estructuras inertes de sostén articular.

Ejemplos hay más y los iremos viendo pero con los vistos en esta nota espero que se haya despertado tu capacidad de observación para que puedas hacer los cambios necesarios que contribuyan a tener una espalda sana.

Bibliografía:

– Lumbalgia y dolor pélvico, Chaitow – Fritz, Editorial Elsevier
– Inducción miofascial -aspectos teóricos y aplicaciones clínicas- Andrzej Pilat, Ed. Interamericana.

Licencia Creative Commons
Lumbalgia por Andrea Saracco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 Unported.

Anuncios